A la comunidad argentina en “la diáspora”.

A todos aquellos que partieron un día, huyendo de las crisis o en pos de un sueño. A quienes añoran algún rincón de nuestro suelo. A quienes dejaron atrás familiares y amigos. Les entrego este puñado de cuentos con la esperanza de que les sirvan como maná para el espíritu, de que se sientan identificados con algunos de los relatos y de que compartan conmigo sus comentarios y sus propias anécdotas para convertirlas en nuevas historias.

jueves, 8 de marzo de 2007

Una capa de la blogósfera propuso que escribamos sobre cosas raras de nosotros mismos.
Acá van seis!

1-Tengo una radio pequeña - acá las llaman "spica", deformación de un vocablo inglés - que me acompaña en AM casi todo el día. Se enciende no bien termino de rezar a la mañana y se apaga cuando me duermo, o sea que la escucho hasta en la cama. Mayormente escucho tango y folclore. Lo más raro de este aparatito es que se usaba masivamente hace medio siglo o un poco menos, pero ahora fue relegado por un sinfin de adelantos tecnológicos.

2-Me gusta usar jabón blanco para bañarme y ponerme alcohol en la cara después de afeitarme.

3- A los 37 años, nunca fui a una discoteca. Se podría pensar que se debe a mi estado físico y a la silla de ruedas, o a que soy aburrido o poco sociable. La verdad, no me interesa.

4- Me gustan mucho las fotos y las películas en blanco y negro.

5-Siempre que el tiempo lo permite, salgo a la vereda a saludar y charlar con mis vecinos y amigos. Para esta zona es una práctica bastante habitual y quizás no sea una rareza. Pero pregúntenles a los nórdicos a ver qué piensan!

6-Jamás fui a una casa de comidas rápidas. Me gustan las papas fritas y las hamburguesas caseras. Quizás suene raro para los tiempos que corren.

6 comentarios:

buep dijo...

Hurra! Lo pusiste! Vivan las hamburguesas caseras :)
Un abrazo, Cecilia

Pati @-;-- dijo...

Ayer precisamente estaba pensando que nunca fui amante de las discotecas. Tal vez se deba a que soy diurna y rara vez logro mantenerme despierta después de la medianoche. No es que no entienda por qué la gente gusta de tener una vida social nocturna, es más lo que tú dices, Fernando, realmente no me interesa.

Esto de las cosas raras es una nota; y me resulta gracioso percatarme de que lo que a nosotros se nos ocurre calificar como raro acerca de nosotros mismos, es precisamente lo que nos ha acercado a otros blogueros ;)

Un abrazo,

Pati

cabanadigital

buep dijo...

Soy otra de las raras en eso. Sí, como Pati, a la medianoche duermo como un bebé.

Fer, Siberia espera! :)
Besos, Ce

Moira dijo...

cosas raras??
1)desespero en el colectivo cuando alguien tose o estornuda en mi nuca.
2)pierdo tiempo facilmente intentando organizar las tareas que debo hacer y así se me pasa el día sin hacerlas.
3)Dsede que no tengo el secarropas Koiinoor no escurro la lechuga.

buep dijo...

Je, Moira sos una genia! Me encantó lo de la lechuga en el Koiinor. Quiero uno!

Ines dijo...

Buena, Fer, como todo lo que hacés. Qué lindo que es tu blog. ¡¡Llenalo más!!

Te queremos mucho.
Inés y Beto